Tres sencillos hábitos antienvejecimiento ¡Mejora tu vida!

Ralentizar, en la medida de lo posible, el proceso de envejecimiento de nuestro organismo (especialmente de la piel, por ser nuestra tarjeta de presentación), es uno de los objetivos de la ciencia en el S.XXI. Nuevas técnicas y productos antienvejecimiento se dan la mano en los gabinetes de los mejores especialistas en Dermatología y Estética. Sin embargo, más importante que “reparar” sería introducir nuevos hábitos en nuestra vida diaria que nos permitan prevenir y evitar la aceleración del proceso, desde casa, con un simple gesto.

Alimentación, tabaco y luz azul, claves antienvejecimiento

  1. Alimentación: La dieta, es decir, nuestros hábitos alimenticios son el mejor pasaporte hacia un envejecimiento lento, una salud duradera y una calidad de vida óptima. No se trata, únicamente, de ser longev@s, también hemos de trabajar por disfrutar de esos años de la manera más confortable, cómoda y saludable.

La Dieta Mediterránea (Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad) es una de las más equilibradas en cuanto a aporte de vitaminas, minerales, proteínas, hidratos de carbono… Tenemos la suerte de contar con la despensa de Europa a la puerta de nuestra casa. Aprovechémoslo, apostemos por un buen antienvejecimiento.

  1. Luz azul: La radiación que emiten las pantallas de los dispositivos móviles, las luces led, los televisores, etc. obligan a nuestros ojos a hacer un trabajo extra para tratar de defenderse. Esto se traduce en un mayor esfuerzo para los músculos faciales, especialmente en la zona del contorno, donde la piel es especialmente fina y sensible, produciendo lo que conocemos como “patas de gallo”, e incluso, surcos en el entrecejo.

Algunos estudios han demostrado, además, que este tipo de radiación produce lo que se conoce ya como Insomnio tecnológico, alterando nuestros ritmos circadianos y produciendo fatiga, agotamiento y otras consecuencias que reducen nuestro rendimiento y capacidades, llegando a resultar de gravedad en algunos casos. 

gafas anti luz azul sobre mármol

Estar descansados nos permite rendir adecuadamente, mejorar nuestro estado de ánimo y ralentizar el proceso degenerativo de nuestras células. Más horas de sueño = más salud y menos bolsas, ojeras y patas de gallo, un gran indicativo de unos hábitos de antienvejecimiento adecuados.

Unas lentes adecuadas (no es necesario graduación para usarlas) nos permite bloquear el efecto nocivo de la luz azul y prevenir futuras enfermedades derivadas de esta radiación. Tan sencillo como usar unas buenas gafas para ordenador. En Colonvo, puedes elegir entre distintos modelos, y el precio es casi de risa (atención con las patas de gallo). ¡Y no nos olvidamos de los daños que también puede causar el sol!

  1. Tabaco: Ni qué decir tiene que el tabaco es una de los más potentes destructores de nuestro organismo. No sólo de nuestros pulmones, sino del conjunto de nuestro cuerpo. La piel es una de las perjudicadas más evidentes, porque saltan a la vista las consecuencias. Una tez apagada, sin lustre, con arrugas prematuras y código de barras… Dejar de fumar produce efectos inmediatos. Y nuestro bolsillo lo nota al instante.

En definitiva, para cumplir con las claves de antienvejecimiento, se trata de aplicar el sentido común, ser responsables en nuestros hábitos, constantes en nuestras rutinas y conceder la suficiente importancia a elementos externos como la luz azul.