Javier Jiménez – Director General de Lanzadera

Economista, padre de dos hijas, amante del deporte y de sentirse bien en su piel. Javier Jiménez ha transitado por diferentes etapas en su vida profesional, pero tiene muy claro que lo que no le hace disfrutar, “no vale la pena”. Por eso, su alarma suena siempre a las 5:30 am. para encajar todas las piezas de su día a día con ganas y actitud positiva. Su clave: imprimir pasión a lo que hace. Con sus Colonvo Luz azul nos responde a algunas preguntas para que entendamos, un poco mejor, quién es el Director General de Lanzadera.

Javier Jiménez y Lanzadera, pasión por crear empresas

  • Javier, nos gustaría empezar poniendo un poco de background a tu cargo porque hay mucho implícito en tu memoria vital… ¿cómo has llegado hasta aquí, cómo te ha conducido la vida a ser el Director General de Lanzadera?

Empecé hace mucho tiempo ya, y lo que al principio fue un recurso casi impuesto por mi padre (yo quería estudiar Geología y trabajar en campos de prospección petrolífera), ha acabado siendo una profesión que, verdaderamente, me hace feliz. De hecho, tengo muy claro que a estas alturas de mi vida, si una aventura no me hace disfrutar, no vale la pena. Y Lanzadera, desde luego, vale mucho la pena.

Cuando terminé Económicas me propuse trabajar en Banca de Inversión, pero, justo salió una oferta de Mercadona para el Departamento de Marketing, y así es como empezó mi etapa laboral. A los 5 o 6 meses me presenté a una vacante para el Departamento de Compras. Soy una persona bastante inquieta, así que ese puesto me encajaba muy bien. Y me cogieron. Estuve 16 años comprando por todo el mundo: China, EEUU… Y, cuando ya no esperaba volver a cambiar, me propusieron ser el Director Financiero de Mercadona.

A finales de 2012 me hablaron de esta aventura, Lanzadera: “¿una aceleradora de empresas?” Empezamos en una planta baja, a principios de 2013, y hasta ahora. Lo más importante es que de todo he aprendido y con todo he disfrutado. Gracias a mi padre encontré algo que realmente encajaba conmigo.

  • Define Lanzadera, desde un punto de vista social… ¿qué aporta a su entorno?

Un valor muy importante, que es el empleo. Porque generar empresas ayuda a crear empleo. Nosotros hemos puesto el contador en marcha: hasta el momento, más de 250 empresas han pasado por aquí, generando trabajo y formación. Ése es un valor tangible, pero hay otros que se suman y son más complicados de contabilizar con métricas. Por ejemplo, la actividad de empresas vinculadas a los proyectos: proveedores, delivery… incluso los restaurantes de la zona, adonde la gente que trabajamos aquí, a diario, salimos a comer. En definitiva: empleo, riqueza, bienestar.

Recuerdo por ejemplo que la Marina de Valencia, hace sólo 5 años, estaba vacía. Algo muy gráfico. Hoy sólo hace falta echar un vistazo para entender el talante dinamizador de Lanzadera y otras empresas que han apostado decididamente, como nosotros, por este espacio único.

  • ¿Hay un perfil idóneo para ser emprendedor/a? ¿Qué tienen en común los proyectos que alberga Lanzadera?

Hay varios comunes denominadores: Pasión por lo que hacen. Yo creo que la pasión es la multiplicadora del talento. Y como talento hay mucho, la pasión es fundamental para potenciarlo. Me parece incomprensible que haya gente que no disfrute de lo que hace casi cada día.

  • Talento. La gente que hay aquí tiene mucho talento. Cuando hablo con personas de los distintos proyectos pienso “el futuro del país está asegurado”.
  • Esfuerzo. Yo veo aquí a la gente dejándose la piel todos los días por lo que hace. Porque al final esto sale por sudoración, echando horas, invirtiendo esfuerzo, persistiendo…
  • Capacidad de desafiar riesgos. Cuando hacemos el proceso de selección miramos el currículum de la gente. En él queda implícito el riesgo que corren muchas personas que apuestan por su proyecto con una valentía admirable. Son capaces de dar el salto sin saber que hay un colchón bajo.

Por último, la gente de aquí ha desafiado los convencionalismos, y lo hace constantemente. Ese desafío ha de ser un motivante. Ahí, el claro ejemplo, es el de Colonvo. Hay muchas empresas que se dedican a vender gafas, pero este proyecto no ha dejado pasar un día sin defender su lema y dedicarse a ofrecer su producto al público.

  • Hablando del lema de Colonvo… ¿qué opinas sobre la “democratización de la salud visual”?

Me parece muy apropiado. Cuando yo era un niño, me diagnosticaron astigmatismo, poquito, pero mi madre me llevó a una óptica, de aquellas que había antes, en las que casi tenías que hablar de usted al óptico, y que, prácticamente, te obligaban a endeudarte para poder hacer frente a los precios altísimos de las gafas. Unas gafas que, por cierto, no tienen nada que ver con lo que podemos encontrar hoy en día. Antes eran muy poco estéticas y carísimas.

Gracias a la aportación de empresas como Colonvo, se ha abierto la puerta a la democratización de este producto, hasta tal punto, que se ha implicado incluso al sector de la moda y el diseño. Ojalá se diera esta circunstancia en otros mercados.

  • La Luz Azul se ha convertido en un auténtico riesgo para la salud… ¿tú, estás concienciado? ¿usas gafas para pantallas?

Pues no las había usado hasta ahora, pero ahora ya estoy concienciado de la necesidad de proteger la vista. Sobretodo porque paso mucho tiempo delante de pantallas y eso acaba desgastando.

Javier Jiménez con sus Colonvo luz azul modelo Angie

  • Sueles hablar de la expresión/concepto “palanca de crecimiento” haciendo referencia al mundo empresarial, pero ¿cuál es la tuya en tu vida, en tu día a día?

Tengo varias. En lo profesional, la satisfacción de irme a casa por las noches pudiendo haber aportado algo a la gente que empieza… algo que les pueda ayudar a crecer. Pensar que nuestros proyectos se llevan algo de mí, poco, pero algo, cuando finalizan su etapa de incubación, me motiva a seguir.

A nivel personal, mis hijas. Son importantísimas. Ése es mi motivante para seguir adelante. Y mis motivantes personales. Mi entorno, mis aficiones… las cosas que hago a diario prescindiendo de algunas horas de sueño. Trabajo mucho, dedico mucho tiempo a mi familia y algo a mis aficiones. El gimnasio, por ejemplo, no lo perdono. Por eso me levanto a las 5.30 cada día, para encajar todas las piezas.

  • ¿Practicas deporte, entonces? ¿en equipo, solitario…?

Sí. Me apasiona. Cuando era muy joven jugaba a fútbol, pero fue complicado poder cuadrar los entrenamientos con la universidad, mi pareja etc. Luego empecé a quedar con amigos para ir a jugar al Paddle, en esto sigo, pero es muy complicado poder cuadrar los horarios de todos, así que me he aficionado a los gimnasios, y ése es el rato que dedico, todos los días, al deporte. Me parece fundamental estar a gusto con uno mismo, y a mí, eso, me lo aportan el ejercicio físico y cuidar mi alimentación.

  • Steve Jobs decía estar convencido de que por lo menos, la mitad de lo que separa un caso de éxito de otro que no lo es, es la perseverancia ¿Podrías poner nombre de empresa a esa frase? Aparte de Colonvo, claro… 😉

Mercadona, no hay duda. Es un caso que yo conozco bien. Fíjate en lo que se ha convertido esta empresa familiar a lo largo de los años. La perseverancia y saber adaptarse a los cambios ha sido clave. No pensar nunca que la partida ya está ganada. Todo eso ha hecho a Mercadona estar hoy donde está. Perseverancia, actitud, esfuerzo continuo, ponerse retos e ir cumpliendo hitos. Me parece un buen ejemplo para cualquier empresa.

  • Desafiar convencionalismos, vencer miedos, enfrentarse a los riesgos, exponerse a un entorno poco favorable… son pautas clave para atreverse a emprender ¿Algún consejo para alguien que crea que su proyecto es demasiado arriesgado?

Yo soy muy radical en esto. Las startups que quieran aplicar aquí tienen que estar más convencidas que nosotros. Si uno o una no está convencido, que no lo haga. Imagina, si es complicado asumir las dificultades cuando estás, de verdad, seguro de tu proyecto, ¿cómo debe ser hacerlo cuando te asaltan las dudas constantemente? Yo sé el riesgo que asumo y tengo que saber medirlo y ser consciente de si seré capaz de enfrentarme a él. En este sentido, las relaciones personales son muy importantes, porque si tu entorno familiar no te apoya, tienes que plantearte seriamente si vale o no la pena y asumir las consecuencias con total consciencia. Ante la duda, siempre NO. Ése es mi consejo.

  • Tú, mejor que nadie, entiende que la luz azul es una compañía habitual del empresario/a, incluso si su negocio es offline. Vivimos ya en un entorno digital, ¿eres un usuario digital convencido?

Pues mira, yo soy un emigrante digital, porque vengo del mundo analógico, pero soy consciente de la importancia de estar conectado mediante las redes sociales, por ejemplo, o de saber sobre métrica digital, analítica… Aquí, como en cualquier otra materia, o te adaptas o te quedas atrás y desapareces.

Yo me he ido metiendo en el mundo digital progresivamente, no soy un experto pero me he adaptado porque tengo la firme convicción de que las personas nos tenemos que ir actualizando. No puedes quedarte obsoleto. Saber usar las herramientas que tienes a tu alcance es lo que te mantiene vivo.

  • ¿Tienes algún viaje en mente?

La verdad es que sí. Soy un apasionado de los viajes. Este año he estado en muchos sitios por trabajo y por placer… Grecia, Ibiza, Nueva York. Ahora me iré a gestionar la universidad a mi hija, a Londres, a preparar todo para cuando empiece el curso.

  • Para finalizar: Eres un apasionado de la música Indie… ¿qué BSO le pondrías a esta entrevista?

Lo soy. Sobretodo el Indie Británico. Sin duda, “Don’t look back in anger” de Oasis. Es una canción que salió en los ’90. La he ido entendiendo poco a poco, y ahora la escucho y me reitero en mi idea de que en la vida, ya sea en lo personal o en lo profesional, no debemos mirar atrás con dolor o con ira. Tenemos que afrontar el futuro y vivir lo que hacemos, ésa es la mejor manera de llegar adonde uno se propone. Nunca plantearse qué hubiera sido, sino en qué dirección quieres caminar. Y, en ese sentido, me siento afortunado del camino que he elegido.