Luz azul de las pantallas, conociendola a fondo

La luz azul se ha convertido en un tema de conversación que genera una serie de preguntas: ¿es tan peligrosa como dicen?, ¿cómo y cuándo tenemos que protegernos de ella?, ¿cuáles son los riesgos que corremos al exponernos a ella?

Aunque se ha convertido en un tema muy tratado, no es oro todo lo que reluce, y no toda la información que recibimos es cierta y fiable, así que vamos a tratar de aclarar las cuestiones básicas relacionadas con el blue screen.

Clasificación de la luz azul

En primer lugar, cabe decir que no toda la luz azul es dañina. Podemos distinguir dos tipos: la luz azul-turquesa, y la luz azul-violeta.

Daños de la luz azul

La azul-turquesa es beneficiosa para nosotros: nos ayuda a “poner en hora” nuestro reloj biológico, regulando los ciclos de sueño y vigilia. Pero no solo eso, también nos hace percibir correctamente los colores, y nos activa y nos anima. Y además ayuda a proteger los ojos de la radiación solar.

Sin embargo, la azul-violeta es la que puede resultar perjudicial para nuestra salud. Es la luz que más energía tiene, y es la luz que emiten las pantallas de los dispositivos electrónicos.

Efectos de la luz azul

El estilo de vida actual contribuye a que pasemos muchas horas frente a dispositivos electrónicos. Ordenadores, televisiones, smartphones, tablets… todos ellos emiten esta luz azul, que puede causarnos lo que conocemos como DMAE, que es la enfermedad degenerativa de la zona central de la retina.

Efectos de la luz azul de las pantallas

Una exposición excesiva a las pantallas digitales (que la tenemos todos los que trabajamos delante del ordenador, o los que pasamos horas y horas devorando nuestra serie favorita) puede tener unas consecuencias negativas en nuestra salud, como son:

  • Dolores de cabeza.
  • Insomnio.
  • Fatiga ocular.
  • Estrés visual.
  • Ojos rojos e irritados.

Cómo protegernos de la luz azul

Si te preocupa estar muchas horas delante de una pantalla y que tu vista se dañe, está en tus manos protegerte. Esquivar esta luz no es viable (las pantallas y la luz LED nos han invadido hasta el punto de ser inevitables), así que la mejor solución es proteger tus ojos con unas gafas blue screen especialmente diseñadas para pantallas.  Los efectos de estas gafas son visibles desde el primer momento, aportando una visión más cómoda y relajada gracias a la reducción del brillo, y una reducción del estrés visual gracias a su filtro.

Las gafas blue screen eGafas para la luz azulstán disponibles con o sin graduación, así que todo el mundo puede usarlas. Además son cómodas y muy resistentes, ¡perfectas para llevarlas contigo todos los días!

Muchas personas se preguntan si pueden usarlas con lentillas. No hay ningún tipo de inconveniente, las gafas que no están graduadas sólo tienen las lentes con el filtro protector de luz azul.

 

¿Conocías los efectos de la luz azul? ¿Estás poniendo remedio?